La calidez del oro, la suavidad de la perla. Una combinación que nunca falla.
Dos perlas tipo gota caen con delicadeza desde una base de oro amarillo, acompañadas por pequeños diamantes que aportan un detalle de luz justo donde se necesita. La calidez del oro realza el tono natural de las perlas, creando una pieza suave, femenina y luminosa que se siente especial desde el primer momento.
Clásica por su material, pero más actual por su forma y movimiento. Lejos del dije de perla tradicional, esta pieza tiene una presencia elegante y fácil de usar — sobre una cadena fina para el día a día o como detalle distintivo en una ocasión importante.
Una joya simple, cálida y delicada. Para regalar o para sumar al joyero una perla verdaderamente diferente.
